martes, marzo 30, 2004

Interrogatorio sobre la cigarra y la hormiga

Anoche, les conté a los dos mayores, en su cama (mientras les leo, improviso o comparto un cuento me meto dentro de la cama con ellos), el cuento de la cigarra y la hormiga (me pedían uno de hormigas, que acababan de ver 'Bichos' en el vídeo).

Que la hormiga es trabajadora, mientras la cigarra se pasea y vaguea, sin preocuparse de la llegada del invierno. Les dije que la hormiga era negra, y la cigarra verde-marrón, y que ésta era más grande que aquélla.

J (mi hijo mayor, 5 años en julio'04): "¿la hormiga tenía ojos?" "Claro, cariño" "¿de qué color eran sus ojos?" "negros, cariño" "no puede ser: si la hormiga es negra, no puede tener los ojos negros" ¿¿??
S (mi hijo mediano, 4 años en noviembre'04): "papá, tús ojos son negros... ¿eres una hormiga?"

Al rato, llegaba el momento en que la hormiga se apiada de la cigarra y la invita a pasar el invierno en su casa, para el año siguiente, salir juntas a recolectar granos.

J: "papá, la casa de la hormiga es el hormiguero, ¿no?" "sí, cariño" "y si la cigarra es más grande que la hormiga, ¿cómo se metió por el agujero del hormiguero...? ¡no cabe!" "lo hicieron un poquito más grande para la cigarra, cariño" (no os riáis, a ver qué se contesta ante la lógica aplastante del chiquillo) "y si la hormiga cogió granos para comer en el invierno ella, si le daba de sus granos a la cigarra ya no le quedarían a ella, ¿no?" (sin palabras, mi hijo, de economista) "¿había más hormigas en ese hormiguero? si había más, ¿invitaron a más cigarras? pero no tendrían granos para todas, ¿no?" (mi hijo, en el papel de un diputado hablando de controlar la inmigración)...
S: "¿dónde estaban los dinosaurios?" (¿ein? en este cuento no salían, claro, pero el niño esperaba que llegaran -¿tal vez con más granos?-)

Ay! Yo quiero ser niño otra vez! (sniff!!!)

lunes, marzo 29, 2004

Bicicleta

Hace muchos, muchos años (si no fuera porque alguna foto hay, diría que va sobre mi vida anterior), solía salir con una bicicleta de corredor que me compraron en casa hace 13-14 años. Desde 1997/98, la bicicleta acumulaba polvo en un almacén de mis padres. E. (la madre de mis hijos), me regaló una estática, pero, por diversos motivos, sólo le he podido hacer caso a la estática a rachas.
Con lo feliz que era yo encima de la bicicleta, con un bocata y mil agujetas (y 10 años menos, todo hay que decirlo), a un centenar de kilómetros de casa...

Pues, con 'todo lo que está cayendo', no `podía resistirme. Así que esta semana pasada la llevé a que la pusieran a punto (un poco más y hay que cambiar hasta el cuadro), y el pasado jueves, por fin, me volví a montar.
Fui a Ribesalbes (a 7 km y medio de Onda, donde vivo), ir y volver. Unos 15 kilómetros. En mis tiempos era llano, y el jueves me pareció lleno de cuestas (os aseguro que no han cambiado ni carretera ni la pendiente, me temo que el cambio va a resultar que está en mí mismo). Aún me duele el trasero, cuatro días después.
Pero feliz, al fin y al cabo.

Montarme en la bicicleta, siete años después, es mi mejor decisión del mes. ;)

viernes, marzo 26, 2004

Más cinco del viernes (ale, a admitir mi horchata's blood)

1) ¿Acostumbras a protestar o criticar por todo aquello que no te gusta?
Pues no demasiado; toooodo el mundo me acuse de sangre de horchata. A mí me gusta más pensar que soy más sutil y práctico que criticón (supongo que ni uno ni otro). Realmente, es difícil que me queje o proteste por la mayoría de cosas (porque éstas no llegan a afectarme).

2) ¿Discutes acaloradamente incluso con tus amigos?
No discuto acaloradamente con nadie. Entablo conversaciones más o menos agradables junto a otras personas con una opinión más o menos diferente de la mía. Me gusta más dialogar, o "ejercer el noble arte de la dialéctica", que eso de discutir acaloradamente (que me suena a gritos y lloros).
(inciso del autor: buffffffffff qué respuesta más horrorosa y políticamente correcta que me ha salido.... si al final va a ser verdad lo de la sangre de horchata..... y eso que en política me ha tocado hacer más veces de 'poli malo' que de 'poli bueno', pero...)

3) ¿Cuando fué la última vez que te quejaste por algo que no te gustó?
Buh!
Pues de cosas triviales, ni idea. El otro día me dieron un bocata equivocado en Pans&company, lo dije y me lo cambiaron... pero creo que eso no vale.
Y de "cosas no triviales", tendría que hablar de mi vida política o de mi vida matrimonial (o no-matrimonial), y ahora no es el momento.

4) Si te enfadas de verdad... ¿Cómo reaccionas?
La pregunta correcta sería... ¿recuerdas haberte enfadado de verdad alguna vez?
Sólo grito cuando hago de personaje de tigre, o dinosaurio, jugando con mis hijos (si alguien me conoce en persona, valen reclamaciones a este dato, pero sin pasarse, eh?).

5) ¿Por qué respondes a las 5 del viernes?
respuesta a) Porque es un método original y divertido de conocerte más a ti mismo, de que te conozcan más quienes entren a tu blog y te lean, y para 'auto-obligarme' a actualizar esto un poquillo
respuesta b) Porque soy un alto cargo de marketing estadounidense y así me apunto los gustos y escalas de valores de cada uno para luego trasladar estos datos al mercado (muchas gracias a los que contestáis... jejeje)
respuesta c) porque soy un fanático anti-occidental y quiero conocer mejor la forma de pensar que tenéis, para poder dominaros (mi nombre es La Bestia y mi número el 666.... temblad, malditos!)
respuesta d) ya no se m'ocurre na más.

jueves, marzo 25, 2004

El Principito

Estos días me he leído El Principito (no lo había leído nunca, a mis 29 años ya...), por recomendación de una amiga.

A veces me gusta sentirme como un niño. En muchas ocasiones, jugando con mis hijos en el suelo de mi casa, estaba integrado con ellos (saltando, bailando, cantando, gritando, reptando, luchando con espadas imaginarias, haciendo el trenecito...). A poco que lo piense, son los mejores momentos de esta etapa de mi vida.

Ya me pueden venir maldiciones. Teniendo a mis hijos en el 'haber' de mi vida, ya puede ponerse lo que se quiera en el 'debe', que el balance será positivo. No sólo son lo mejor que tengo; son lo mejor que voy a tener (y bien contento que estoy de que sea así).

Soy feliz, sintiéndome como un niño junto a mis niños.

En alguna ocasión, la madre de ellos me dijo que en vez de lidiar con tres niños, debía lidiar con cuatro, en referencia a mi persona.
Ella ni lo sabía ni lo pretendía, pero me estaba regalando un cumplido.